Diseño y Paisajismo, Mantenimiento y Cuidado, Plantas y Especies

Plantas nativas y plantas adaptadas en CABA: cómo elegir para un jardín

Elegir las plantas para un jardín no consiste solamente en buscar especies que nos gusten por su forma, color o floración. Una elección adecuada debe considerar las condiciones concretas del espacio y la manera en que cada planta se desarrolla en ese ambiente.

En jardines urbanos de CABA y Zona Norte es posible trabajar tanto con plantas nativas de la región como con especies provenientes de otras regiones que se encuentran bien adaptadas a nuestras condiciones. La clave está en conocer las características de cada planta y relacionarlas con las condiciones del lugar.

Por eso, más que plantear una elección entre plantas nativas y plantas adaptadas, el criterio de diseño debería ser otro: elegir la planta adecuada para cada lugar.


¿Qué es una planta nativa y qué significa que esté adaptada?

Una planta nativa o autóctona es aquella que forma parte naturalmente de una determinada región, sin haber sido introducida allí por acción humana. En el caso de Buenos Aires y sus alrededores, la flora nativa está vinculada principalmente con ambientes correspondientes al Pastizal Pampeano, el Delta e Islas del Paraná y el Espinal.

Que una especie sea nativa significa que evolucionó en relación con determinadas condiciones ambientales de su región. Esto puede favorecer su adaptación al clima y a otros factores del ambiente.

Pero ser nativa no significa que cualquier especie pueda plantarse en cualquier lugar. Una planta puede ser propia de la región y, aun así, necesitar determinadas condiciones de suelo, humedad, exposición o espacio para desarrollarse correctamente.

Por otro lado, una planta adaptada es una especie que, aunque no sea originaria de nuestra región, puede desarrollarse adecuadamente en determinadas condiciones locales.

Esta distinción es importante porque muchas especies de origen extranjero forman parte desde hace décadas de nuestros jardines y pueden funcionar correctamente cuando se seleccionan y ubican de acuerdo con sus requerimientos.

La elección, entonces, no debería basarse exclusivamente en el origen de la planta.


¿Qué aportan las plantas nativas a un jardín urbano?

Incorporar especies nativas puede aportar beneficios que van más allá de lo ornamental.

Las plantas nativas de la región forman parte de relaciones ecológicas con otros organismos locales y pueden ofrecer alimento, refugio y recursos para distintas especies de aves, insectos y otros animales. Por este motivo, su incorporación en jardines y balcones puede contribuir a generar pequeños espacios que favorezcan la biodiversidad urbana.

También pueden presentar ventajas relacionadas con su adaptación a las condiciones climáticas de la región. Buenos Aires Ciudad señala que las especies nativas pueden requerir menos mantenimiento debido a su adaptación al clima y al suelo locales, aunque esto no significa que no necesiten cuidados.

Además, las plantas nativas pueden aportar identidad al paisaje. Utilizar especies vinculadas con los ambientes originales de la región permite recuperar parte de esa vegetación dentro de espacios urbanos que fueron profundamente transformados.

Esto no significa que un jardín deba estar compuesto exclusivamente por especies nativas. Pueden integrarse con otras plantas que se adapten correctamente al espacio.

Plantas nativas en un jardín urbano


¿Una planta no nativa puede ser adecuada para un jardín?

Sí.

Una planta de origen exótico no es necesariamente una mala elección. El hecho de que una especie no sea nativa y el hecho de que sea invasora son conceptos diferentes.

Existen numerosas especies introducidas que se cultivan habitualmente en jardines y que pueden desarrollarse correctamente en Buenos Aires cuando las condiciones del sitio son apropiadas.

De hecho, la propia Ciudad de Buenos Aires señala que en el arbolado urbano también se utilizan especies que no pertenecen a los ambientes originarios de la Ciudad, pero que pueden presentar características de adaptación a determinadas condiciones.

Por eso, en un proyecto de paisajismo no alcanza con preguntar:

“¿Esta planta es nativa?”

También es necesario preguntar:

“¿Esta planta puede desarrollarse correctamente en este lugar?”

La respuesta depende de varios factores.


¿Qué hay que evaluar antes de elegir una especie?

La selección de plantas debería comenzar por analizar el espacio disponible y sus condiciones. El principio de utilizar la planta adecuada para el lugar es también una recomendación habitual en el diseño y mantenimiento de paisajes: cuando una especie se encuentra en un ambiente compatible con sus requerimientos, puede desarrollarse mejor y requerir menos intervenciones correctivas.

Luz y exposición solar en un jardín


Luz y exposición solar

La cantidad de luz disponible es uno de los primeros factores a considerar.

No es lo mismo un jardín con varias horas de sol directo que un patio interno, un balcón orientado hacia un edificio o un espacio con sombra durante gran parte del día.

También hay que considerar que la exposición puede cambiar durante el año debido al recorrido del sol y a las sombras proyectadas por edificios, árboles y otras estructuras.

Una planta que funciona perfectamente a pleno sol puede no desarrollarse de la misma manera en un espacio sombreado.


Suelo y drenaje

El tipo de suelo y su capacidad para drenar el agua también condicionan la selección.

Algunas especies toleran mejor suelos húmedos, mientras que otras necesitan un sustrato con buen drenaje y no responden bien al exceso de agua.

En jardines urbanos puede ser necesario evaluar además si el suelo está compactado, si fue intervenido previamente o si existen limitaciones de profundidad.

En macetas, terrazas y balcones, el análisis del sustrato y del drenaje adquiere todavía más importancia.


Disponibilidad de agua

No todas las plantas tienen las mismas necesidades hídricas.

Algunas pueden desarrollarse con aportes de agua relativamente bajos una vez establecidas, mientras que otras necesitan riego más frecuente.

La disponibilidad de agua debe relacionarse con el sistema de riego, las precipitaciones, la exposición solar y las características del suelo.

Por eso, elegir especies con requerimientos similares también puede ayudar a diseñar un sistema de riego más eficiente.

Viento y condiciones del entorno

En balcones, terrazas y jardines elevados, el viento puede convertirse en un factor determinante.

La exposición al viento puede aumentar la pérdida de humedad y afectar especialmente a determinadas especies o plantas de follaje delicado.

También deben considerarse otros factores propios del entorno urbano, como superficies que acumulan calor, paredes cercanas, contaminación o espacios muy reducidos.

Riego y disponibilidad de agua para las plantas


Espacio disponible y crecimiento futuro

Una de las decisiones más importantes es considerar cómo será la planta cuando alcance su tamaño adulto, no solamente cómo se ve cuando se compra.

Esto resulta especialmente importante en árboles y arbustos.

Una especie que parece adecuada para un pequeño cantero puede convertirse con el tiempo en un problema si su tamaño, copa o sistema radicular no son compatibles con el espacio.

La selección de especies para espacios urbanos debe contemplar precisamente estas características, además de las condiciones del sitio.


Mantenimiento

También es necesario pensar cuánto mantenimiento puede o quiere recibir el jardín.

La poda, el riego, la fertilización, el control sanitario y la limpieza forman parte del mantenimiento posterior.

Un diseño puede ser visualmente atractivo, pero si las especies seleccionadas requieren un nivel de intervención que el propietario no puede sostener, el resultado probablemente no se mantendrá como fue proyectado.

Por eso, el mantenimiento futuro debería formar parte de la decisión desde el comienzo del diseño.


Uso del espacio

Finalmente, hay que preguntarse para qué se utilizará el jardín.

No se diseña de la misma manera un espacio pensado para:

  • descansar
  • recibir visitas
  • jugar
  • generar privacidad
  • cultivar aromáticas u otras plantas comestibles
  • atraer polinizadores
  • acompañar una piscina
  • generar una pantalla verde
  • decorar un balcón
  • integrar vegetación dentro de una oficina o local comercial
Espacio disponible y crecimiento futuro de las plantas

La función del espacio condiciona tanto la distribución como la elección de especies.


Combinar plantas nativas y adaptadas en un mismo diseño

Un jardín no tiene por qué responder a una única categoría.

Una combinación de plantas nativas y especies adaptadas puede permitir construir composiciones más variadas, siempre que las plantas seleccionadas compartan condiciones de cultivo compatibles.

Por ejemplo, un diseño puede incorporar especies nativas para favorecer la biodiversidad y, al mismo tiempo, utilizar otras especies adaptadas para resolver determinadas necesidades estéticas, estructurales o funcionales.

El objetivo es que las diferentes plantas formen un conjunto coherente.

Esto requiere considerar altura, volumen, textura, floración, color, necesidades de luz, requerimientos hídricos y crecimiento a lo largo del tiempo.

En otras palabras, no se trata simplemente de sumar especies, sino de construir una composición vegetal que funcione como conjunto.

El propio Gobierno de la Ciudad recomienda aplicar las especies nativas de acuerdo con las condiciones particulares del sitio —relieve, suelo y microclima— y utilizar cada planta de manera acorde con su hábitat.

Uso de los espacios en el diseño de un jardín

Algunas plantas nativas que pueden incorporarse al diseño

La flora rioplatense ofrece una variedad considerable de especies que pueden utilizarse en diferentes tipos de espacios.

Entre las especies reconocidas por Buenos Aires Ciudad encontramos, por ejemplo:

EspecieNombre comúnPosible interés en paisajismo
Salvia guaraniticaSalvia azulFloración y atractivo para fauna
Lantana montevidensisLantana rastreraCobertura y floración
Passiflora caeruleaMburucuyáTrepadora y atractivo para fauna
Pavonia hastataPavonia rosadaFloración y composición
Solidago chilensisVara doradaFloración y biodiversidad
Cortaderia selloanaCortaderaEstructura y volumen
Erythrina crista-galliCeiboÁrbol ornamental
Blepharocalyx salicifoliusAnacahuitaÁrbol / estructura vegetal
Vachellia cavenEspinilloÁrbol o ejemplar estructural

Estas especies aparecen en diferentes listados y colecciones oficiales de Buenos Aires Ciudad, aunque su incorporación no depende únicamente de que sean nativas: cada una tiene requerimientos y dimensiones propias que deben relacionarse con el lugar disponible.

Por ejemplo, una especie arbórea puede ser apropiada para un jardín amplio y completamente inadecuada para un pequeño patio o balcón. Del mismo modo, una especie que funciona bien a pleno sol puede no ser apropiada para un sector sombreado.

Por eso, una futura serie de artículos puede profundizar en especies concretas, analizando características, ubicación, exposición, tamaño, floración y necesidades de mantenimiento.


¿Cuándo conviene consultar a un profesional?

La elección de plantas puede parecer sencilla cuando se trata de incorporar uno o dos ejemplares, pero se vuelve más compleja cuando forma parte de un proyecto integral.

La intervención profesional puede ser especialmente útil cuando hay que resolver simultáneamente:

  • distribución de diferentes especies
  • espacios con sol y sombra
  • selección de árboles y arbustos según su tamaño adulto
  • sistemas de riego
  • problemas de drenaje
  • jardines de bajo mantenimiento
  • balcones y terrazas
  • integración con arquitectura existente
  • renovación de un jardín ya establecido

En estos casos, el diseño no consiste solamente en elegir plantas bonitas, sino en planificar cómo funcionará el espacio vegetal en el presente y cómo evolucionará con el tiempo.

En Creating desarrollamos proyectos de diseño y paisajismo en CABA y Zona Norte, adaptando la selección de especies y la planificación general a las características de cada espacio.

Conocé nuestro servicio de Diseño y Paisajismo

Elegir la planta adecuada para cada lugar

Las plantas nativas ofrecen una oportunidad interesante para incorporar biodiversidad y recuperar parte de la identidad vegetal de nuestra región. Las especies adaptadas, por su parte, también pueden formar parte de un diseño cuando sus características son compatibles con el espacio.

Por eso, el origen de una planta es solamente uno de los criterios de selección.

Un jardín bien planificado considera la luz, el suelo, el agua, el viento, el espacio disponible, el crecimiento futuro, el mantenimiento y el uso que tendrá ese lugar.

La mejor selección no es necesariamente la que reúne más plantas nativas ni la que utiliza las especies más ornamentales: es la que consigue que las plantas elegidas funcionen correctamente dentro del espacio que van a habitar.